
Jane Goodall
El legado

Jane Goodall es una de las figuras más influyentes en la historia de la conservación y el estudio de la naturaleza. Su legado comenzó en 1960, cuando con solo 26 años y sin formación científica formal, se adentró en la selva de Gombe, Tanzania, para estudiar a los chimpancés.
Contra toda expectativa, descubrió que estos primates eran nuestros parientes más cercanos, usaban herramientas y tenían relaciones sociales complejas.
Sus hallazgos revolucionaron la ciencia tal como se conocía hasta entonces, pues redefinieron el concepto de ser humano.

Jane nació el 3 de abril de 1934 en Londres, en el seno de una familia de clase media. Su infancia y juventud transcurrieron en Bournemouth, al sur de Inglaterra, rodeada de animales y con un sueño que no la abandonaría nunca: escribir sobre ellos en África.
Sin dinero para la universidad, trabajó como secretaria y mesera para ahorrar el pasaje a África, el continente que había habitado en su imaginación desde niña, entre las páginas de El Doctor Dolittle y Tarzán.
Finalmente en 1957 viajó a Kenia, donde conoció al reconocido paleoantropólogo Louis Leakey. Impresionado por la curiosidad y determinación de Jane, Leakey vio en ella algo que pocos habrían apostado: la persona ideal para estudiar a los chimpancés salvajes de Gombe, sin que le importara que no tuviera título universitario.
La niña que soñaba con vivir entre animales
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En 1960 Leakey la envió a Gombe, Tanzania, con una misión tan arriesgada como inédita: investigar por primera vez a los chimpancés silvestres de la zona.
Comenzó su aventura solo con la compañía de su madre y un cocinero. Instaló su campamento en plena selva y comenzó un proyecto que, en principio, duraría seis meses… y hoy, más de medio siglo después, sigue vivo, siendo la investigación de campo más larga de la historia.
Desde sus primeros días se hizo presente su profunda conexión con la naturaleza. Después de meses de observar pacientemente, un chimpancé llamado "David Barba Gris" (David Greybeard) se acercó a ella y recibió un plátano de sus manos, estableciendo el primer lazo de confianza entre especies.
Ese sencillo gesto simboliza hasta hoy el respeto mutuo que Jane manifestó a lo largo de toda su vida.
El plátano que cambió la historia
Su perseverancia, intuición, empatía y capacidad de observación le permitieron evidenciar el, hasta entonces desconocido, mundo de los chimpancés: conducta instrumental, estructura social, forrajeo, formas de caza, guerra entre grupos, altruismo, dominancia, canibalismo, crianza y adopción, entre muchos otros aspectos.
Su extenso trabajo (que sigue hasta el día de hoy por parte de investigadores del Jane Goodall Institute) constituye una de las investigaciones de campo más prolongadas sobre animales en vida silvestre en toda la historia.
Entre sus hallazgos más revolucionarios está el descubrimiento del uso de herramientas en chimpancés en 1960, que junto a sus estudios sobre el comportamiento social de los primates transformó a la comunidad científica y fascinó al mundo entero a través de los documentales y portadas de National Geographic.
Mirar con paciencia, descubrir lo impensado

Con más de 25 libros publicados, innumerables artículos científicos y más de 20 producciones para cine y televisión (sin contar las miles de entrevistas y reportajes sobre ella) su trabajo fue fundamental para difundir el conocimiento sobre los chimpancés y otras especies.
Sus investigaciones también ayudaron a generar empatía con la fauna silvestre, fortalecer su protección y la de sus ecosistemas, e invitarnos a reflexionar sobre nuestro impacto y a promover un estilo de vida más sostenible. Es considerada una de las científicas de mayor impacto del siglo XX.
A lo largo de su vida fue distinguida con más de 100 premios internacionales, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias (España, 2003), la Legión de Honor de la República de Francia y el título de Dama del Imperio Británico. También recibió la medalla Hubbard del National Geographic Society, el prestigioso Kyoto Prize en Japón, la medalla Benjamin Franklin en Ciencias de la Vida, el premio Gandhi/King por la No Violencia y la Medalla de Oro UNESCO.
En abril de 2002, el secretario general de la ONU Kofi Annan, la nombró "Mensajera de la Paz" de Naciones Unidas, distinción confirmada en 2007 por Ban Ki-moon. En 2021 recibió el Premio Templeton, en reconocimiento a sus aportes a la investigación científica y la espiritualidad. Finalemnte, en enero de 2025, el Presidente Joe Biden le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor honor civil de Estados Unidos.
Una vida de reconocimientos internacionales a la altura de su legado







