El veloz incremento de la destrucción de los bosques y las presiones de crecimiento de la población ha traído nefastas consecuencias para el planeta. Por eso desde 1990, el Instituto Jane Goodall (IJG) ha reconocido que la protección del medio ambiente y las especies va de la mano de la tarea de mejorar la condición humana.

Por este motivo es que el IJG trabaja en los países africanos, donde habitan los chimpancés, ayudando a las comunidades rurales a ser autosuficientes para que prosperen económica y culturalmente, mientras se protegen  los recursos naturales y ecosistemas a su alrededor. De esta forma se genera que a largo plazo no dependan de estos para subsistir.

Los proyectos se llevan a cabo en Tanzania, Uganda, República Democrática del Congo, Senegal y Guinea.

Paralelamente el IJG se ha preocupado de rescatar y ayudar a los múltiples chimpancés que se han encontrado en peligro y fuera de su hábitat natural. Para esta importante misión cuentan con tres centros de rehabilitación en África: Tchimpunga, Senegal y Chimp Eden.  

Gracias a esta labor ha sido posible reintroducir diversos ejemplares a una selva protegida, dándoles una nueva oportunidad.