• Alejandra Herrera

Rana del Loa: Una historia de supervivencia

El caso de las ranitas del Loa refleja cómo una acción precisa y el esfuerzo de todo un equipo de especialistas puede salvar una especie. Este anfibio del género de los Telmatobius estuvo al borde de la extinción. Un ejemplo de la importante y desconocida labor del Zoológico Nacional de Chile.


El pasado 21 de octubre se dio a conocer una noticia que alegró a todos los fanáticos y fanáticas de la embajadora 2020 de la fauna, que además dio vuelta al mundo, llegando a los oídos del mismísimo actor Leonardo Di Caprio. Cerca de 200 crías de ranas del Loa nacieron en el zoológico ubicado en el Parque Metropolitano de Santiago (PARQUEMET). Un logro que evitó la desaparición de esta especie y fue posible gracias al rescate de los últimos individuos.


A finales de junio de 2019 se monitoreó el hogar de este pequeño anfibio en el marco de una investigación de varios años. Se trataba de una vertiente en las cercanías del río Loa, un lugar conocido como el oasis de Calama. Sin embargo, los herpetólogos -dedicados al estudio de los reptiles y anfibios- que realizaban el procedimiento se llevaron una gran sorpresa cuando llegaron al estero: estaba totalmente seco.


Fotografía de Claudio Azat Soto

La situación era realmente crítica. Ya en ese entonces, la ranita del Loa se había convertido en el vertebrado más amenazado del país y también uno de los anfibios más amenazados de Latinoamérica. Es por ello que ese mismo día solicitaron los permisos y trasladaron a 64 individuos a una vertiente cercana. Sin embargo, se encontraban en tan malas condiciones que dos meses después solo encontraron 14 ranitas sobrevivientes. Se trataba de los últimos ejemplares de toda una especie.


Las ranitas del Loa rescatadas fueron enviadas al Centro de Reproducción de Anfibios Chilenos del Zoológico Nacional, donde pudieron recuperarse gracias al trabajo del equipo de especialistas. Andrea Caoizzi, bióloga y coordinadora general del recinto, relató en el ciclo de entrevistas del Instituto Jane Goodall los obstáculos que debieron sortear, desde el desconocimiento del comportamiento de la especie hasta las dificultades para imitar su hábitat.


Hoy, el nacimiento de casi 200 ranitas a finales de octubre son una esperanza para el futuro de esta especie. Un nuevo logro que también fue destacado por el actor y activista ambiental, Leonardo di Caprio. Este es solo un ejemplo del crítico estado de los anfibios en Chile y el mundo. En el país existen 63 especies nativas de esta clase y más de la mitad de ellas son endémicas de la zona. Pese a ello, los anfibios comparten con los peces los mayores índices de amenaza.


Posteo de Instagram de leonardo Di Caprio

Protegiendo a las aves


La rana del Loa ha sido la “superestrella” -como señaló Andrea Caiozzi- en materia de conservación, pero no es la única. Varios de los proyectos de conservación que desarrolla el zoológico están dirigidos a aves del país, enfocándose en la investigación y rehabilitación de especies. Un ejemplo de ellos es el cóndor andino, una de las aves voladoras más grandes del planeta y un símbolo de Sudamérica que habita a lo largo de la Cordillera de los Andes.


Los cóndores alcanzan su capacidad de reproducirse a los 7 años de edad y tienen crías cada dos o tres años. Su lenta tasa de reproducción, sumado a la amenaza de envenenamiento -ya sea accidental o intencional- hacen que su población esté disminuyendo y que sea una especie casi amenazada. Así lo reveló el experto, Sergio Lambertucci a Mongabay.


Es por ello que en el 2000 surgió uno de los planes de conservación más antiguos a cargo del Zoo Nacional, el Proyecto Binacional para la Protección del Cóndor Andino (PBCCA), que une los esfuerzos de Chile y Argentina en la protección de esta especie, que desde su creación a la fecha han logrado reintroducir a la naturaleza a más de 150 cóndores. Se trata de un trabajo conjunto entre distintos organismos como el Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces (CRAR), universidades, comunidades aymara, establecimientos educacionales y ancianos, acorde a lo detallado por Andrea Caiozzi en el ciclo de entrevistas.


El pingüino de Humboldt también es un ejemplo del esfuerzo mancomunado entre distintas esferas: organizaciones internacionales, la municipalidad de Los Vilos, habitantes de la comuna y el zoológico de PARQUEMET preservan esta ave acuática en Pichidangui, en la región de Coquimbo.


Las fuertes lluvias e inundaciones de nidos durante el invierno provocan el abandono de huevos que son rescatados e incubados por el equipo del programa de reproducción y crianza, para que los pingüinos sean más tarde reintroducidos en la naturaleza y así fortalecer sus poblaciones.

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