• Ignacio Pascual V.

La hazaña de Ecocitex, la Empresa B que busca acabar con los residuos textiles en Chile

En una nueva versión del Ciclo de Entrevistas conversamos con Rosario Hevia, fundadora de Ecocitex, una novedosa empresa nacional de corta vida, pero de gran impacto ya que reutilizan, donan y procesan ropa, convirtiéndola en un hilado de textil reciclado. Lo que mueve a Hevia es acabar con los desechos textiles, pertenecientes a una de las industrias más contaminantes del planeta.


Rosario dice que es hija de la ropa usada, de niña la heredó de sus tías, primas y mamá. Cuando su primera hija nació también la gran mayoría de su ropa fue heredada, sin embargo, al nacer su hijo, este no tenía de quien heredar. Ella se puso a buscar la forma de conseguir ropa para él y ver qué hacer con la que ya no le quedaba a su hija.


Tras unas publicaciones en redes sociales ofreciendo cambiar ropa de embarazada por ropa de niño, Rosario comenzó a cambiar ropa. Con el tiempo y el éxito de sus publicaciones, tuvo que organizarse, atender con horarios y agendar horas, pero por sobre todo comenzó a enfrentarse a diferentes propuestas e interrogantes planteadas por las mujeres que la visitaban, en lo que a esa altura ya se había transformado en una pequeña forma de ganar dinero intercambiando y vendiendo ropa.


“Toda mi vida he estado preocupada por lo social, pero medioambiental nada. Me puse a investigar y resulta que la industria textil es la segunda más contaminante después del petróleo. El 73% de la ropa termina en vertederos y el 25% de los niños en Chile vive en situación de pobreza, ¡el 25%!”, dijo Rosario refiriéndose a estas cifras que significaron un antes y un después en su vida.


Con este nuevo conocimiento y preocupación Rosario creó Travieso, tienda de ropa para niñas y niños que promueve el consumo consciente, permite a los clientes donar, comprar o hacer trueques. El eje fundamental es acabar con los deseos textiles, por lo que en Travieso reciben todo tipo de ropa infantil.


Un tercio de la ropa en buen estado la donan a instituciones que trabajan con niñas y niños que la necesitan. El resto de la ropa en buen estado la venden. Aquellas prendas en mal estado o rotas, las convierten en accesorios y productos infantiles como peluches, pelotas Montessori, cubos didácticos, cintillos, pinches o como relleno de los mismos peluches.


Lo que vino luego fue, como dice Rosario, “obra divina” ya que estaban valorizando, donando y vendiendo ropa. Sin embargo, comenzaron a acumular mes a mes las prendas en mal estado, más los retazos y sobras de la producción de accesorios, llegando a la impresionante cifra de 350 kg de ropa mensuales.


Un día, Rosario dio con el dueño de una hilandería que estaba cansado del negocio porque el vellón de oveja estaba más caro, tenía algunos desajustes financieros y finalmente el estallido social de 2019 los obligó a vender. En ese contexto Rosario acudió a su familia y amigos, logrando comprar la hilandería en enero de este año, contratando a todos los “viejitos”, como les dice ella, que saben operar la maquinaria y formaron así, un nuevo modelo de trabajo.


Con estas máquinas el proceso para transformar ropa en hilo parte por picar la ropa en guillotinas, se desmenuza y se crea lo que se llama el vellón textil. Que luego se peina, hila y se le da tensión para crear un hilo de ropa reciclada que se transforma en ovillos para ser vendido.


Hilo de ropa reciclada de Ecocitex. Foto de Ecocitex.

Ecocitex: triple impacto


Tras la compra de la hilandería, la puesta en marcha del modelo no se hizo esperar. A juicio de Rosario, Ecocitex tiene el mismo modelo que Travieso solo que con mayores dimensiones ya que reciben todo tipo de ropa, exceptuando polar e impermeables, por lo que necesitaron personas para que seleccionaran las prendas.


De esta forma, Ecocitex tiene una gran diversidad de colaboradores. Se contactaron con la Corporación Abriendo Puertas y le dieron empleo a exmujeres privadas de libertad para separar prendas. “Nosotras no sabemos qué hicieron, no sabemos hace cuánto salieron, no tenemos idea, pero nosotras creemos que ellas merecen una segunda oportunidad”, explicó Hevia.


Con la Fundación María Ayuda, hicieron un intercambio que constó de pasarles toda la ropa en buen estado a cambio de ropa en mal estado para convertirla en hilo. Por otro lado, toda aquella prenda que se pueda convertir en bolsos, morrales u otro accesorio se la pasan a Ecolety, fundación que empodera a mujeres que han sufrido violencia, ellas las trabajan y a fin de cada mes Ecocitex compra más de 100 productos que realizan estas mujeres.


A ocho meses de haber iniciado esta empresa con modelo de economía circular y de Empresa B, es decir que tiene un impacto social y medioambiental positivo y es sustentable económicamente en el tiempo, los desafíos siguen ya que la pandemia cambió el escenario para Ecocitex. Sin embargo Rosario se ha dado cuenta de que hay importantes aliados en este camino de la sustentabilidad.


Ovillos de hilo de ropa reciclada Ecocitex. Foto de Ecocitex.

Al ser una empresa de reciclaje pueden funcionar, sin embargo han sido muy cuidadosos con los operarios de las máquinas, disponiendo de transporte para ellos. A su vez, han hecho alianzas para que la gente pueda seguir dándoles ropa a través de servicios de retiro a domicilio como Pantera Courier y Ecomovers, ambas iniciativas caracterizadas por sus bajas emisiones de co2.


Rosario es clara, “no quiero hacerme millonaria, pero sí que los ingresos de Ecocitex sean superiores a los costos para poder reinvertir, generar otra fábrica, crecer, mejorar la logística. Ese es el impacto al que nos comprometemos”, dijo.


Al ser consultada por el animal que a ella le gustaría que fuera el siguiente embajador del Día de la Fauna Chilena, Hevia mencionó al monito del monte, luego de que “me soplaron que me iban a hacer esta pregunta, no crean que yo soy tan culta. Me puse a buscar la fauna chilena antes de esta entrevista”, dijo entre risas.


Una mujer inquieta, asertiva, que supo tomar las oportunidades que se le cruzaron enfrente y desarrolló un modelo de empresa que genera un impacto positivo en la sociedad, quizás esto se deba a que “me enamoré del problema de querer acabar con el desecho textil y me reinvento todas las veces que sea necesario, porque ese es mi sueño”, dijo Rosario para finalizar la entrevista recomendado a los auditores comprometerse e involucrarse al momento de emprender.