• Ignacio Pascual V.

Fundación Planificable: “Queremos que las personas se hagan preguntas sobre su entorno"

La Fundación Planificable se dedica al desarrollo de planes y programas de educación ambiental con un enfoque interdisciplinario, basados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible planteados por la ONU. Su energía e imaginación está puesta en lo lúdico, en el conocimiento que posee cada uno de los participantes de sus programas, todo para conseguir un aprendizaje significativo que fomente la conservación.


Andrés Escobar es uno de los fundadores de Planificable, fundación que vio la luz tras encontrarse fortuitamente con la celebración del Día de la Fauna Chilena, organizado por nuestro Instituto, “Fue alucinante. Llegamos de curiosidad y lo genial de todo eso es que cuando estuvimos ahí, pensamos ‘tenemos que hacer algo así ’y al año siguiente éramos parte del Día de la Fauna Chilena”, recordó Andrés.


Previo a esta experiencia, Andrés había comenzado con una seguidilla de dudas y preguntas motivadas por la curiosidad que le generaban los ecosistemas de montaña, los cuales acostumbra visitar debido a la práctica del montañismo.


El trabajo que realiza esta fundación está vinculado al entorno natural, a las dinámicas grupales y la construcción de conocimiento en conjunto. “Queremos que las personas se hagan preguntas sobre su entorno y el medio ambiente para que después comiencen las críticas para construir conocimiento”, dijo Escobar explicando que los talleres y programas son una excusa, el vehículo que los lleva hasta ese punto de reflexión.



En este sentido, uno de los primeros talleres de la organización fue el de avistamiento de aves el que les sirvió para ajustar su método y afinar su público objetivo, “ese que no le gusta la naturaleza, el que quiere que le corten los árboles y el que quiere más pavimento para los estacionamientos, entonces la estrategia educativa que nosotros utilizamos desde ahí fue el valorar el conocimiento que tienen estas personas”, mencionó Andrés.


Desde entonces es común que los monitores del Programa de Aves Urbanas de Chile (Pauch) de Planificable guarden silencio ya que la gente va conversando, opinando y compartiendo el conocimiento sobre las aves, heredado muchas veces de abuelos y padres, como son los cantos, mitología o identificación.

Otro de los programas que realizan es el de ciencia ciudadana, enfocado principalmente a escolares y universitarios, en el que salen a observar la biodiversidad presente en plazas, parques o áreas silvestres, para “entender que la ciudad vino a invadir un ecosistema y encontrar indicios de esos ecosistemas es súper divertido. A veces la gente lo toma al revés, dicen: ‘Uy, salió un árbol en la ciudad’( risas) hay que dar vuelta el paradigma”, opinó Escobar.


Sin juzgar y valorando la diversidad


El método aplicado por Planificable consiste primero en romper el hielo con algún juego o dinámica lúdica, que puede ser jugada tanto por niñas y niños como por adultos. Una vez que consiguen esto se preocupan de que la gente participe, que viva el momento, que tenga la experiencia para generar realmente un aprendizaje significativo con respecto a la conservación y valoración de la naturaleza.


Sin embargo, en algunas oportunidades, en los talleres realizados en jardines infantiles y colegios, algunos niños les han contado la experiencia de salir a cazar fauna nativa son sus abuelos o padres, frente a lo cual Andrés es categórico, “tienes que escuchar, enseñar el rol ecológico de esa especie y evitar el juicio valórico. Si niegas ese conocimiento, esa experiencia, vas a alejar más a ese niño de los propósitos de conservación”, afirmó.


Esta transformación de algo negativo, como la caza de fauna nativa, en un polo positivo de educación ambiental es una herramienta permanente de la fundación. Otra de las actividades que realizan es Aves brujas y pájaros que asustan, taller en el que se comparten experiencias y conocimientos sobre aves a las que culturalmente les hemos dado una connotación negativa.


“Imagínate, es un taller que habla de cosas negativas, pero es educación ambiental. Es uno de los talleres que más me gusta porque la gente se da cuenta que son distintas las especie que asocian al Tue Tue”, compartió Andrés, mencionando algunas de las aves que han surgido del taller como el chucao, el concón o el huairavo, agregando que “valorar el conocimiento del otro y no anularlo es una cosa que puede marcar la diferencia al momento de hacer educación”, planteó.


Con respecto a la educación ambiental en el país, Andrés fue optimista ya que a su juicio existen diversas iniciativas muy diferentes entre sí. A su vez, cree que esta debe incluirse como un ramo en el sistema nacional de educación, “mucho docente se contacta con nosotros, eso te da a entender que el sistema quiere un cambio, que de verdad hablemos de nuestro país en el colegio”, dijo Escobar.


Finalmente, invitó a la gente a que durante esta cuarentena observe aves, un buen punto de partida en la educación ambiental, como también lo es el realizar catastros de invertebrados que habitan el patio o consultar libros, foros o videos de Youtube, “uno puede hacer observación leyendo un libro”, planteó Andrés.


Consultado por su propuesta de nuevo embajador del Día de la Fauna Chilena 2020, Andrés postuló a la araña pollito, ya que es una especie a la cual muchos le temen y que no tendría por qué ser así.