• Paula Carrasco Zúñiga

Día Mundial del Reciclaje

Hoy lunes 17 de mayo se celebra desde hace 16 años el Día Mundial del Reciclaje. En Chile se recibe con especial alegría, ya que la recientemente aprobada Ley de Reciclaje, que será un paso importante para la conciencia ecológica del país.


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El reciclaje consiste en tres acciones principales: Reducir, reutilizar y reciclar, que pueden ser incorporadas fácilmente en la rutina. Simples gestos como usar bolsas de tela en vez de bolsas desechables, llevar las botellas de plástico al contenedor más cercano o usar las cajas de leche para hacer maceteros pueden significar, a gran escala, una ayuda gigante a nuestro planeta.


Aunque estas acciones y su ayuda dependen de cada ciudadano, las grandes industrias también contribuyen con residuos. Por esto es importante que los gobiernos establezcan leyes para regularizar estos procesos. Mundialmente existe una brecha profunda entre países que incorporan el reciclaje en sus políticas, priorizando la importancia de este y naciones que, ya sea por razones sociales-educacionales, están lejos de implementar rutinas de reciclaje para sus ciudadanos.


Un ejemplo de cambios concretos es el caso de Suecia, un estado tan realizado en materias de reciclaje que importa basura para sus plantas de combustión de residuos. Los suecos han logrado reciclar nada menos el 99% de sus residuos. Su sistema les permite convertir la energía de la quema de desechos en electricidad.


Al otro lado del mar, en Chile, el pasado 16 de marzo del presente año, se publicó el segundo decreto de la ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), el cual establece metas de recolección, valorización y otras obligaciones asociadas a envases y embalajes no reutilizables. En enero ya había sido publicado el decreto que fija metas de recolección y valorización para los neumáticos. En ambos reglamentos se consideran como productos prioritarios para su tratamiento las pilas, aceites lubricantes, artículos eléctricos y electrodomésticos y baterías.


Es decir, las empresas que comercialicen, ya sea con plásticos, cartones, vidrios o metales, deberán crear sistemas de gestión para recolectar y revalorizar estos materiales con el objetivo de prevenir la generación de residuos. Además de organizar y financiar la recolección de los residuos y hacerse cargo de su almacenamiento, transporte y tratamiento de envases en todo el territorio nacional.


Sumado a lo anterior, el Senado chileno está discutiendo un proyecto de ley que prohíbe plásticos de un solo uso, limita la producción de productos desechables y presiona a las empresas a trabajar con plásticos reutilizables, de al menos cinco usos. Aunque, por el contexto epidémico actual, el proyecto se enfrenta a polémicas según el senador Alejandro Navarro (PRO) : “considerando el escenario de la pandemia, el prohibir el uso del plástico puede generar una complicación y creo que se debe poner una flexibilidad, por cuanto es difícil hacerlo de manera inmediata”, señaló para Diario Concepción.


Sin duda estas medidas representan un paso esperanzador para la conciencia ecológica del país porque según un estudio elaborado por las organizaciones Oceana y Plastic Oceans Chile, cada chileno genera 33.000 toneladas de plásticos al año (en promedio 3,7 kilos al mes).

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