• Ignacio Pascual V.

Chimpancés y bonobos: nuestros primos evolutivos

Actualizado: hace 2 días

Los chimpancés son primates homínidos que junto a los humanos, orangutanes, gorilas y bonobos son conocidos como los “grandes simios”. Estos habitan el cinturón ecuatorial de África, con una distribución que abarca 21 países y junto con los bonobos son nuestros parientes evolutivos vivos más cercanos.


Los primates existen hace unos 60 millones de años y hace aproximadamente 4,5-6 millones de años tuvimos un ancestro en común con los chimpancés, razón por la que actualmente compartimos el 98,7% del material genético con ellos.


Estos primates se caracterizan por ser extremadamente sociables e inteligentes. Tienen una elevada capacidad de aprendizaje que les permite traspasar conocimiento de generación en generación, lo que significa que poseen conductas culturales.


Un ejemplo de esto es la recolección de algas mediante varas que realizan los chimpancés de África occidental, sobre todo durante la época de sequía. Este comportamiento quedó registrado a través de cámaras trampa en la selva de Bakoun, Guinea y que se hizo público en 2016.



Los chimpancés generan fuertes lazos sociales y viven en comunidades desde cinco y hasta 150 individuos con una jerarquía determinada. Construyen y utilizan herramientas -uno de los principales hallazgos de nuestra fundadora-, son omnívoros ya que se alimentan principalmente de frutos, hojas, flores, brotes o cortezas, pero complementan su dieta con insectos como termitas y la caza de pequeños y medianos vertebrados como mamíferos y aves.


Habitan desde Senegal hasta Tanzania, esto gracias a que tienen una capacidad de adaptación que les permite vivir en diferentes hábitats como las selvas tropicales, bosques de montaña y sabanas. Incluso han sido observados en zonas más áridas, caracterizadas por grandes cambios de temperatura, humedad y largos periodos de sequía.


Parecidos, pero diferentes


Actualmente se conocen dos especies de chimpancés: el chimpancé común (Pan troglodytes) y el bonobo (Pan paniscus), antes conocido como chimpancé pigmeo. El chimpancé vive en la ribera norte del río Congo y los bonobos en la ribera sur, razón por la que ambas especies no comparten hábitat, como si lo hace el chimpancé común con gorilas.


Físicamente los bonobos son más bajos, con caras más planas, piernas más largas y brazos más cortos que los chimpancés. Pero sin duda la principal diferencia está en su comportamiento: en los bonobos las hembras dominan el grupo, mientras que en los chimpancés son los machos dominantes los que generan las comunidades.


A su vez, los bonobos son mucho más juguetones, conciliadores y pacíficos, llegando a resolver conflictos mediante el sexo, actividad que refuerza lazos y reduce la territorialidad. Mientras que en los chimpancés existen constantes conflictos violentos, incluso letales.


Actualmente se conocen cuatro subespecies de chimpancés: el chimpancé occidental (Pan troglodytes verus), el chimpancé de Nigeria (Pan troglodytes ellioti), el chimpancé central (Pan troglodytes troglodytes) y el chimpancé oriental (Pan troglodytes schweinfurthii).


Todas diseñan y utilizan diferentes herramientas, llegando a observar el uso de hasta 54 de estas. Debido a la zona en que habitan y la transmisión intergeneracional realizada, desarrollan diferentes repertorios de herramientas que van desde las ya conocidas varas para termitas o las increíbles lanzas de caza.


Imagen del IJG de Senegal

Estado actual: trabajo y esperanza


A pesar de la amplia distribución del chimpancé en África, se estima que su población ha disminuido un 60% en los últimos 30 años, situación por la cual la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo ha catalogado como una especie en peligro de extinción, incluso estando protegida y prohibida su caza.


Las principales amenazas a los chimpancés son la destrucción y fragmentación de su hábitat debido a la deforestación por la minería, ganadería o tala de árboles. En África occidental la deforestación está muy avanzada y solo quedan algunas áreas de bosques intactos.


Por otro lado, la caza furtiva e ilegal sigue practicándose, ya sea para atrapar las crías y comercializarlas, como para capturar individuos adultos y consumir su carne. A estas amenazas se suma el contagio de enfermedades, como el ébola que con sus diferentes brotes a lo largo del tiempo ha sido letal para muchos primates.


Es por esto que en África el Instituto Jane Goodall tiene tres centros de rehabilitación: Tchimpounga, Senegal y Chimp Eden, a los que se suma el Centro de Investigación de Gombe Stream, en Tanzania, en el que hace 60 años Jane descubrió el uso de herramientas, comportamiento, personalidad y relaciones de los chimpancés silvestres. Actualmente sigue operativo y generando nueva evidencia sobre estos increíbles primates.


Chimpanzees Bahati and her baby Baroza at Gombe National Park, Tanzania. © the Jane Goodall Institute/By Anna Mosser

Hoy en día, el Instituto Jane Goodall desarrolla proyectos en Tanzania, Uganda, República Democrática del Congo, Senegal y Guinea, apoyando a las comunidades rurales a ser autosuficientes económica y culturalmente, para que de esta manera no dependan de la extracción de los recursos naturales para subsistir y así proteger los ecosistemas alrededor.


Un 14 de julio Jane Goodall inició la investigación que revolucionó la forma en que entendemos a los primates. Es por esto que hace tres años en esta fecha se conmemora el Día Mundial del Chimpancé, que en esta versión celebra los 60 años del estudio que originó el posterior proyecto pionero en educación y conservación que irradia esperanza alrededor del mundo para así continuar con la protección de nuestros primos evolutivos.