• Ignacio Pascual V.

Aceite de palma: exijamos la sustentabilidad

Actualizado: ago 12

Desde la década del 80’ el uso del aceite de palma se elevó a nivel global cuando la palma africana fue introducida en Asia, convirtiéndose en una industria poderosa y a la vez devastadora de selvas tropicales.


En Malasia este cultivo es de gran importancia económica y junto a Indonesia son responsables de más del 85% de la producción mundial con 62 millones de toneladas al año, según datos del departamento de agricultura de Estados Unidos. En nuestro continente Colombia es el cuarto productor mundial rozando los dos millones de toneladas, de acuerdo con la misma institución.


La sistemática y extendida deforestación que ha causado (y sigue causando) la producción de este aceite utilizado en un sinfín de industrias como la cosmética, alimenticia, de combustible e higiene, ha sido invisibilizada por su alta demanda.


De los frutos de la palma se extrae el aceite mediante un proceso de triturado y prensado. (by pingmanongdo is licensed under CC BY-NC 2.0 )

Orangutanes en declive


Hasta 2017 se conocían dos especies de orangutanes, los de Borneo y Sumatra, nombrados por la islas en las que habitan, pertenecientes a Malasia e Indonesia respectivamente, países en los que la deforestación para producir aceite de palma ha arrasado con el 90% del hábitat de los orangutanes. Es por esto que estas dos especies están en peligro crítico de extinción y a las cuales se sumó una tercera especie: el orangután tapanuli.


Por muchos años se pensó que se trataba de una población aislada de orangutanes de Sumatra. Sin embargo, tras estudios de comportamiento, dentadura y genes se llegó a la determinación de que era una especie nueva y lamentablemente catalogada como la más amenazada, ya que los investigadores que realizaron su descubrimiento estimaron su población en unos 800 individuos.


Campaña internacional de Roots & Shoots

Según el último censo de la población de orangutanes de Sumatra, realizado para la Lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), eran 13.587 ejemplares. Para el caso de los de Borneo, se hicieron estimaciones en base a la densidad poblacional, lo que arrojó una población de 104.700 individuos.


Estas cifras son tristemente correlativas con los estudios y aproximaciones que plantean que durante las últimas cuatro década han muerto entre 2.000 y 3.000 orangutanes por año, debido a la destrucción de su hábitat, ya que son primates que pasan la gran mayoría de su vida en los árboles.


Regulaciones y disputas


En este escenario, ha habido diversas propuestas para reducir el consumo de aceite de palma, regularlo, sustituirlo e incluso prohibirlo. Sin embargo, según un estudio de 2018 de la UICN la prohibición del aceite de palma aumentaría la producción de otros cultivos oleaginosos para suplir la demanda, lo que trasladaría la deforestación en vez de detenerla.


Junto con esto, si se toma en cuenta que otros cultivos aceiteros como la soya, el girasol o la canola necesitan entre seis a nueve veces más tierra para producir la misma cantidad de aceite que la palma, una sustitución de esta significaría un aumento notable en las tierras deforestadas.


Plantación de palmas en Malasia (2007) ("malaysia_Palm_oil_plantations_and_oil_mill" by sampsadaily is licensed under CC BY-NC-ND 2.0)

Es por esto que algunos gobiernos adoptaron medidas para reducir el consumo de este aceite debido a los perjuicios socio ambientales que genera.Por ejemplo, la Unión Europea concluyó en 2019 que el uso de biocombustibles en base de aceites vegetales no reduce las emisiones de CO2 y además generan una gran deforestación, razón por la que aprobó una ley para eliminar su uso como combustible para 2030.


En definitiva, el camino es dilucidar si es posible desarrollar una industria sustentable. Por ejemplo, en Brasil está prohibido deforestar para plantar palmas, estás deben ubicarse en tierras degradadas. Y en Colombia se ha cultivado la palma en tierras que antes fueron destinadas al ganado y así evitar deforestar nuevos terrenos, una experiencia que podría ser interesante de explorar en el plano de la sustentabilidad.


Consumo consciente y aceite sustentable


En 2004 un grupo de productores, gobiernos, organizaciones civiles y compradores crearon la primera organización enfocada en la sostenibilidad de la industria del aceite de palma: la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés), que en 2013 creó la norma de sustentabilidad para la certificación de la producción y uso de aceite palma, la CSPO (Certified Sustainable Palm Oil).

Esta certificación asegura que el aceite proviene de cultivos que respetan los derechos de las comunidades locales y que ningún bosque primario o de alto valor ecológico fue deforestado para su producción. El logo de CSPO significa que al menos el 95% del aceite de palma utilizado es sostenible y está certificado.


En 2017 el 19% del mercado global de aceite de palma era CSPO en alguna de sus tres especificaciones. Y a pesar de las críticas que se han hecho a este sistema de certificación, principalmente por no estar actuando con la rapidez necesaria para preservar la biodiversidad, sino que con miras a mediano y largo plazo; es una de las herramienta que tenemos en este momento como consumidores.


En Chile aún está pendiente una legislación que promueva y exija la entrega de esta información a los consumidores, lo que provoca, entre otros factores, que sea inusual encontrar la certificación de CSPO en los productos comestibles de circulación nacional.


Esto puede ser complejo, principalmente por la infinidad de nombres con los que son rotulados en los envases de alimentos, productos cosméticos, de higiene, automotrices y otros. Pero si nos hacemos consciente de sus implicancias podemos exigir a las empresas que adopten prácticas sustentables en su cadena de producción.

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