Razones para la esperanza

El cerebro/pensamiento humano

 

Este motivo consiste en  la capacidad de comprensión y conocimiento del ser humano acerca  de los problemas que amenazan a los seres vivos y de la supervivencia de la vida en la tierra tal como la conocemos.

Seguramente, entonces, es posible que los humanos usemos nuestras mentes para encontrar formas de vivir en armonía con la naturaleza. De hecho, millones de personas en todo el mundo están empezando a darse cuenta de que cada uno de nosotros tiene una responsabilidad con el medio ambiente y nuestros descendientes.

Nuestras acciones son importantes. Cada uno de nosotros hace una diferencia.

 

La determinación de los jóvenes

Esta razón reside en la tremenda energía, entusiasmo y compromiso de un creciente número de jóvenes de todo el mundo. Muchos de ellos están enterados de los problemas ambientales y sociales que afectan al medio ambiente, y a su entorno, y por eso quieren modificar sus errores. Cuando los jóvenes están informados y capacitados, cuando se dan cuenta de que sus acciones realmente hacen una diferencia para mejorar el mundo, hay una razón para la esperanza. Ellos ya están generando un gran cambio.

 

El indomable espíritu humano

 

Esta razón proviene del poder de imaginar. Muchas personas se han propuesto sueños, aparentemente inalcanzables, y, debido a su voluntad y perseverancia, han logrado sus metas, y con ello, abrir un camino que otros puedan seguir. En el mundo hay muchos seres humanos increíbles y sorprendentes. Ellos nos inspiran. Nos inspiran a soñar y creer en el empeño y la valentía.

 

 

La resiliencia de la naturaleza

La cuarta razón para la esperanza es la capacidad de la naturaleza para regenerarse. Después de haber visitado Nagasaki, lugar de la segunda bomba atómica, que puso fin a la Segunda Guerra Mundial, Jane Goodall pudo ser testigo del poder de la naturaleza. Los científicos habían predicho que nada podía crecer allí durante al menos 30 años. Pero, sorprendentemente, la vegetación creció muy rápidamente. Un árbol joven logró sobrevivir al atentado y hoy es un gran árbol, a pesar de las grietas, fisuras y un interior negro, el árbol sigue teniendo brotes de hojas.

 

 

Tengamos fe en nuestro intelecto, en nosotros mismos, en nuestro espíritu firme y nuestra capacidad de progreso. Vamos a desarrollar el respeto por todos los seres vivos. Vamos a sustituir a la impaciencia y la intolerancia con la comprensión, la compasión y el amor.

 

Que la esperanza sea nuestra guía.

Jane Goodall